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Edad Contemporanea

En Camponaraya, durante la Guerra de Independencia, se endurecen las protestas contra el feudalismo de las instituciones del Antiguo Régimen (representadas por el monasterio de Carracedo). Con la formación del primer gobierno municipal constitucional en 1812, el pueblo amotinado de Camponaraya encuentra sus lideres en la familia de los Rivera del barrio del Puente: el Abad de San Mamed de Trives, Juan Antonio, y su hermano pequeño -y alcalde constitucional- Fernando Rivera Rivera.

El 4 de septiembre de 1813, bajo la dirección de Fernando Rivera, el pueblo de Camponaraya asalta la Casa-Priorato destrozando las reservas de cereal y vino e incendiando el archivo. El prior, fray Pastor Villar, fue expulsado del pueblo y del monasterio.

El alcalde de Ponferrada, Antonio Alonso Andrade, se persona en Camponaraya con las tropas del regimiento de Compostela para poner orden. El Alcalde y su hermano son detenidos, acusados por los frailes como incitadores del asalto, y sus bienes son embargados. Aunque consiguen su libertad en 1814 gracias a una apelación, los pleitos repercutirán negativamente en la economía de los Rivera.

El Trienio Liberal y la reinstauración absolutista

Después del triunfo del levantamiento liberal de Riego y la jura de la Constitución de 1812 por el Rey el 9 de Marzo de 1820, se elige en Camponaraya el Ayuntamiento Constitucional con Francisco Rodríguez Losada como Alcalde. El Estado se incauta del monasterio de Carracedo y de sus bienes pero saca a subasta el arriendo de las propiedades del Priorato en Camponaraya que remata el vecino de Villafranca Francisco López. Se facilita así la intromisión de personas alejadas del campo obedeciendo a una filosofía recaudadora basada en la codicia con el resultado de una mayor severidad en el cobro de las rentas.

Tampoco se podrán regular los términos municipales debido al enfrentamiento entre La Válgoma y Camponaraya por la posesión y disfrute de "La Mata de Moriguelo" que continuará hasta los años treinta.

Repuestos los monjes en el monasterio, deciden arrendar, además de los foros y rentas, la Casa prioral.

Habrá que esperar la muerte de Fernando VII, en 1833, para reorganizar definitivamente los Ayuntamientos, y aunque no se logra recuperar la provincia berciana, consolidar un régimen liberal en que el cambio de las estructuras legales no van a suponer la transformación de las socioeconómicas.

En plena guerra civil, el gobierno Mendizábal promulga una serie de leyes que, aunque poco originales, estaban relacionadas entre sí, para hacer frente a la grave situación financiera, derivada de la amortización de la Deuda pública, y para la defensa del sistema liberal amenazado por los carlistas.

Ahora se establece una conexión entre desamortización (R.D. 19 febrero 1836), reforma eclesiástica y supresión de los diezmos comenzando un lento y difícil proceso en el que lo que mas sentían y vivían los pobladores de Camponaraya, de todo el Bierzo, se convierte en protagonista: La Tierra.

Durante la primera fase desamortizadora (1836-51) son los compradores de bienes nacionales, poseedores de títulos de la Deuda y las personas comprometidas con el régimen liberal, ante el miedo a la quiebra financiera del Estado, favorecen el nuevo sistema capaz de garantizar sus derechos. Este es el caso del segundo marqués de Montevirgen, Jose Mª de Quiñones de León -Director Gral. de la Renta y, posteriormente ministro de Hacienda- que había heredado el patrimonio de los Santalla en Camponaraya por su boda con la hija del liberal doceañista Francisco Santalla.

En la segunda etapa los bienes de pleno dominio constituyen el total de las ventas, desapareciendo la de foros censos, posee un carácter más participativo.

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